Cómo va todo
Finalmente después de eso decidí irme unos días. Alejarme de la negligencia con que trata a los perros que cuida, encubierta en que como "se siente mal" o "se despertó muy temprano" entonces es "humanamente imposible" cuidar dignamente. los perros y al menos darles agua y comida.
En fin. me fuí unos días para alejarme de ese estrés. Ha funcionado pero también, como en otras ocasiones, me ha servido para darme cuenta de lo aburrido que es estar con alguien que nunca puede hacer ningún plan interesante, o porque está enfermo o porque no tiene un peso y entonces tiene que quedarse trabajando, pero luego lo que gana tampoco le alcanza nunca para salir de deudas, así que nunca puede salir, por a, b o c. Y mientras tanto se me pasan los años de mi juventud haciendo de enfermera de un viejito joven.
Encima cuando no es que se siente mal es que hay algún desastre adicional en esa casa vieja. Siempre son problema, pocas veces propuestas interesantes, y cuando medio hace alguna ya ni me ilusiono porque ya la norma es que lo cancela apelando a lo de siempre "me siento mal, no tengo plata, tengo que trabajar". Así fue con la ilusión de ir al matrimonio de mis amigos en Cartagena, así fue en varios aniversarios que pensé que por lo menos saldríamos a comer, así ha sido tantas veces que ya me queda super fácil simplemente no creerle absolutamente nada de lo que propone que pareciera divertido. No lo va a cumplir. Así fue este año también. Le propuse que viajáramos para nuestro aniversario. Me alcanzó a sorprender y confieso, también a ilusionar, cuando me dijo que él ya estaba planeando algo así con ayuda de su hermana, que iba a ser una sorpresa.
Entonces le propuse lugares para quedarnos, empecé feliz a ver tiquetes. Cuando le dije de nuevo que era hora de comprar los tiquetes porque más tarde serían más costosos, me dijo lo de siempre "es que me cuesta decirte que no pero estoy pagando muchas cosas y lo mejor es que ahorita no..." ya lo dejé de escuchar, volví a aterrizar en la realidad en la que se puede comprar máquinas de millones de pesos sin pensarlo mucho o pedirme prestado por años sin importarle mucho pero no se puede planear un pequeño viaje después de 9 años de estar juntos, de estar para él, de esperar al año en el que por fin podamos hacer algo.
Anoche me quedé pensando también en el dolor que me producen los recuerdos del matrimonio de la hermana. Me duele por varias razones. Una es que con él nunca tendré una boda así. La otra es que dejé pasar todo, absolutamente todo por encima mío para no arruinarle la boda a ella y que su hermano se apareciera y no hiciera las estupideces que siempre hace de llegar tarde, de no llegar, de hacerse un ocho, sentirse mal y descargarse con todo el mundo. Estaba estresado porque no había podido escribir las palabras que iba a decir y de descargó conmigo la noche anterior con todo, toda la porquería que pudo reunir, todo lo más feo que pudo sentir lo descargó contra mi.
Yo también estaba estresada, porque muchas muchas veces termino haciéndome cargo de los perros por su negligencia, y encima se enoja por eso, porque dice que es para echarselo en cara. Esa noche pasó algo parecido, y empezó a enojarse y no me aguanté más y le respondí. Discutimos y no se que pasó en un punto, por algo que se tomó demasiado personal empezó a echarme de la casa (es como la cuarta vez que lo hace desde que estamos juntos y eso me duele conmigo misma haberme dejado pasar eso por encima tantas veces) y a gritarme durísimo, durísimo, groserías. Por más que hemos discutido y que yo también le he gritado en discusiones, a lo máximo que he llegado a decirle sobre su persona es que es un mentiroso y un flojo. El no me ha bajado de "ijueputa" "desgraciada" "te odio".
Encima la violencia psicológica continuaba culpabilizándome de que no iría al matrimonio de su hermana ni terminaría las palabras, todo por mi culpa.
Al día siguiente comiéndome todo el dolor, el enojo, pero sobre todo el dolor, me vestí, me arreglé, me tomé fotos a mí misma como en varias ocasiones lo he ehcho porque ya no espero que a él le nazca nada, y empecé a decirle que hiciera lo mismo, que hiciera lo mismo. Lo intentó, lo hizo, aunque manteniendo su disgusto, su asco injustificado hacia mi. Salimos sobre el tiempo que nos habían dicho, íbamos a llegar tarde, me insultaba en el carro culpándome, yo comiéndome todo. Se quería devolver, le dije que yo si iba air, se quiso bajar del carro entonces y que siguiera yo. Solo pensaba en lo cobarde que es. Afortunadamente le alcancé a escribir a una amiga medio contándola un poco la situación, por lo menos que él se quería devolver porque íbamos tarde. Ella llamó, le dijo que íba perfecto porque lo habían citado una hora antes, y pudimos llegar. Ya estando allá se fue con su mamá y su hermana, desde ahí me quedé sola, igual me sentía sola desde el principio. Atrás, una sombra, una herramienta necesaria para que todo saliera bien, sin derecho a sentir, a decir, tragarme todo y sonreir, hacer de cuenta que todo estaba perfecto, sonreir, estar bien, que no se note nada. El apareció por momentos, nos juntamos, estuvimos bien, luego desaparecia y yo solo bailaba, bailaba, después un par de gestos tiernos de su parte pero igual, yo tenía que vérmelas conmigo y estar bien. Ahor que lo recuerdo lo perdoné por ese par de gestos lindos pero nunca pidió verdadermente perdón o disculpas dignas de como me hizo sentir, siempre que toqué el tema terminaba era justificándose porque según el yo me burlé de su condición de los dientes. Aun si así fuera no justifica el nivel de violencia verbal u psicológica con el que arremetió.
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