Falsa arrogancia
Ayer leía esas dos palabras y me llamaron la atención, porque me ayudan a darme cuenta que detrás de todo esto que escribo tan arrogante y tal vez soberbia, lo que hay es mucho dolor, de no ser vista, escuchada, de no ser priorizada en alguna ocasión, de no ser reconocida, de muchas veces ser tratada injustamente y de que llega a darse la eterna promesa de que algún día podremos disfrutar, podremos descansar, podremos hacer un viaje, podremos mirarnos sin estar pensando en nada más. Es doloroso también darme cuenta porque es darme cuenta de si realmente esto es un engaño que me hago a mí misma, porque ese silencio interno mínimo que se necesita para esos momentos de conexión e inttimidad no los tiene él, no se los puedo exigir y es lo que he estado haciendo. Que se cuide, que no se deje morir. Pero él se deja morir, y seguro nos dejaría morir si de él dependiera. Así como le respondió con un silencio y unos hombros subidos y un vago"pues no se..." a un amigo que le hizo la pregunta a manera de estrategia de motivación: -"qué harías en una situación de crisis, dejarías morir a tu familia?"- todos esperabamos un -"claro que no!!- y lo que apareció fue un silencio que gritaba muy probablemente un -"seguramente sí...".
Y además de que me duele eso, me duele seguir esperando, no quiero transmitirle eso a mi bebé. No quiero que se acostumbre como yo a estar en la eterna espera de lo que no ha de llegar. Quiero que siente alegría, satisfacción, gozo, disfrute. No quiere decir que espero que no sienta dolor, frustración y todo lo demás, pero no quiero que eso esté a la base de su funcionamiento como algo persistente y crónico. Una vez vivido eso pueda evolucionar, revolver y buscar el bienestar. Así que voy a empezar desde ya dármelo para que lo empiece a sentir.
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